Su Hoyos

Valores de mi trabajo

Mi trabajo está basado en valores que sostienen y guían cada encuentro y proceso. Cultivo la presencia como una forma de ser — con la otra, conmigo misma y con lo que es. El cuidado es el fundamento desde el cual ofrezco espacios más seguros, gentiles y acogedores.

Honro la autenticidad como un camino hacia la intimidad: un permiso para ser, sentir y expresarse desde lo real, imperfecto y humano. Acompaño desde un lugar de compasión, confiando en el poder de la suavidad y la amabilidad para llegar a lo profundo. Respeto el ritmo de cada proceso, y la complejidad interna de cada ser humano. Me mueve la curiosidad —el deseo genuino de explorar con apertura y presencia.

Valoro la responsabilidad como un principio central — la capacidad de cuidar con integridad, conciencia el propio proceso y el espacio compartido.

Creo en la integración — el valor de dar espacio a todas nuestras voces internas, incluso a las contradictorias, para que puedan entrar en diálogo y encontrar coherencia. El consentimiento y la escucha somática son pilares de mi práctica: cada cuerpo sabe, cada límite es sabio, cada paso merece ser elegido.

Valoro la diversidad, reconociendo que cada cuerpo, historia, identidad y experiencia aporta una inteligencia y riqueza únicas. Busco crear espacios inclusivos donde las diferencias sean bienvenidas y celebradas.

Me inspira la co-creación, porque cada proceso es único y se construye en relación. También incorporo una mirada de justicia relacional, reconociendo que nuestros cuerpos, deseos y heridas están moldeados por sistemas más amplios — y que sanar también significa reclamar nuestra soberanía.

Psicoterapia Transpersonal

La psicoterapia transpersonal surge en la década de 1960, fruto del encuentro entre la Psicología y saberes orientales como el Budismo, el Taoísmo y el Sufismo, así como conocimientos indígenas de las Américas. El contexto de la Contracultura permitió que estas filosofías permeasen las esferas académicas, políticas, culturales y sociales.

Cuando hablamos de lo transpersonal, nos referimos a lo “personal”, aquello con lo que nos identificamos, la historia que nos hemos contado de nosotras mismas; el “yo” que creemos ser; y lo “trans”, que alude a ir a través de y más allá de ese yo.

A través de la terapia transpersonal investigamos nuestra historia. Nos ocupamos de conocer nuestros dolores, enredos, sombras, heridas, complejos, creencias limitantes y patrones, incluyendo la herencia ancestral, la experiencia intrauterina y la primera infancia. Investigamos, procesamos e integramos estos aspectos para así reconocernos en nuestra historia y potenciar nuestras cualidades y recursos.

Este enfoque nos recuerda que somos seres espirituales y trascendentales. Y que al investigar, cuidar y sanar nuestra historia de vida podemos entrar en contacto con aspectos más sutiles. 

Lo transpersonal no es una técnica, sino un enfoque para comprender al ser humano, la vida y el mundo. Durante las sesiones se pueden utilizar estrategias como el arte, la escritura, la meditación, la palabra, el juego de roles, el movimiento o el estudio de los sueños, que permiten descubrir las conexiones profundas de nuestra existencia. Este es un proceso de autoconocimiento, transformación y sanación personal que busca el crecimiento a múltiples niveles: mental, emocional, físico, sistémico, espiritual, ecológico, comunitario y planetario. A medida que nos amistamos con nuestra humanidad, podemos reconocernos como seres eternos y transpersonales.

Desde el punto de vista terapéutico, es especialmente valioso, ya que desarrollamos nuestra testigo interna y podemos observar nuestro enredo, dándonos la oportunidad de amigarnos con nosotras mismas y con nuestra historia. No se trata de quitar nada, sino de cuidarnos, organizando nuestra “casa del alma” con amor y paciencia. Así, conectamos con nuestro sentido de vida al servicio de algo más grande, disminuyendo la ilusión de separación y promoviendo relaciones más gratificantes y un impacto positivo en nuestra comunidad.

Empezar un proceso transpersonal requiere compromiso, valentía, gentileza y autocompasión. Cada sesión es una cita contigo misma, una oportunidad para darle la bienvenida a cada aspecto de tu ser y a cada experiencia de tu vida.

Te acompaño a abrir espacio a lo difícil y a lo bello, a lo que te avergüenza y a lo que te enorgullece, a lo doloroso y a lo que te conecta contigo misma, a tus vulnerabilidades y cualidades, a tu luz y a tu sombra. A abrazarte completa, para reconocerte infinita y trascendente.

Psicoterapia Somatica

La palabra Soma en griego significa “organismo vivo en su totalidad”. Desde esta perspectiva, entendemos al ser humano como una integración entre mente, cuerpo, espíritu y de su experiencia como ser social y relacional. 

La experiencia de nuestro soma se refleja en nuestros movimientos, postura, tono de voz, cuánto espacio ocupamos, creencias, capacidad de imaginar, posibilidad de poner límites, hábitos, la conexión que sentimos con lo que nos rodea … y muchos otros ejemplos.

Me gusta explicar que el ritmo natural de la experiencia humana y de la vida es pulsátil: nos contraemos y nos expandimos (piensa en el corazón o la respiración), las cosas comienzan y terminan (nuestras emociones, ciclo del sueño, etc). Sin embargo, vivencias difíciles, de peligro, represión, o que atentan contra nuestra dignidad e integridad personales o colectivas pueden generar bloqueos o rupturas que interrumpen este flujo y se manifiestan en nuestra nuestra manera de ser y de relacionarnos con el mundo.

En terapia exploramos estos espacios con curiosidad, reconociendo las emociones, pensamientos e historias internas que acompañan nuestra experiencia a través del  movimiento, respiración, palabra, pausa, escucha, tacto, etc para acompañar la integración de cuerpo, emoción, mente y relaciones. En un contexto amoroso y respetuoso, centrado en los recursos le damos espacio a lo que necesita ser expresado para que se transforme y así recuperar un flujo vital más libre, fortalecer la conexión con nosotras mismas y con el mundo, y explorar nuevas formas de relacionarnos con seguridad, equilibrio y vitalidad.

Quiero también nombrar que en nuestro soma viven nuestras victorias, recursos y posibilidades, las relaciones que nos sostienen y todo aquello, individual y colectivo, que deseamos celebrar. Es también un espacio al que volvemos para anclar el proceso, reconociendo y honrando la humanidad completa que somos. 

Mis estudios en este enfoque vienen desde la Biosíntesis, estoy certificada en Psicoterapia Somática por el CPSB y hago parte de la EAP (European Association of Psychotherapy) y, de mi propio proceso personal e investigación, que se han permeado de Somatic Experiencing, Hakomi, Generative Somatics, entre otros.

Además estoy certificada en TRE (Trauma Releasing Exercises), una práctica corporal que estimula los temblores naturales del cuerpo, ayudando así a liberar la tensión emocional y corporal que acumulamos por estrés o trauma.

Te invito a que le demos espacio a tu Soma a expresar, pedir e integrar lo que necesite

Embodied Sexuality and Intimacy

¿Qué es Embodied Sexuality & Intimacy?

Es una propuesta para investigar, a través de la experiencia somática, las capas de la sexualidad y la intimidad —incluyendo el placer, el miedo, el amor, el deseo, el trauma, los vínculos y más. Es una invitación a escuchar al cuerpo como guía, con presencia, curiosidad y compasión.

¿Cómo se desarrolla una sesión?

Juntas creamos un espacio más seguro para explorar lo que es importante para ti en relación con tu intimidad y tu sexualidad. La invitación principal es entrenar y cultivar la conexión con las sensaciones corporales, usando esto como una oportunidad para contactar con lo que necesita ser escuchado y cuidado, dentro de tus propios recursos y posibilidades.

Normalmente comenzamos la sesión definiendo una intención o dirección para tu exploración. A continuación, nos sumergimos en una práctica somática que permitirá conectarte con nuevas experiencias y aprendizajes. Estos descubrimientos pueden ayudarte a desarrollar una relación más auténtica y satisfactoria con tu sexualidad e intimidad.
Al final de la sesión, reservamos un tiempo para descansar e integrar la experiencia a través de la palabra.

El acompañamiento que ofrezco está orientado a los recursos, informado en trauma y centrado en el proceso. Esto significa que es un viaje que se desarrolla a tu propio ritmo, con una invitación constante a la amabilidad y la compasión hacia ti misma, y con una comprensión de la importancia de tu compromiso, responsabilidad y agencia personal.
Valoro profundamente la diversidad de la sexualidad humana y hago mi mejor esfuerzo en acoger la totalidad de la experiencia humana: tanto tu luz como tu sombra.

Nuestro entorno más seguro

Tu consentimiento, bienestar y seguridad son fundamentales en este proceso. Todo lo que hacemos es acordado mutuamente, y eres libre de modificar o retirar tu consentimiento en cualquier momento durante la sesión/proceso.

Soy miembro de ASIS (Association of Somatic and Integrative Sexologists) y cumplo con rigurosidad el código de ética. Puedes consultarlo aqui:
www.the-asis.org

Algunos temas que podemos investigar:

  • Sentir desconexión del deseo, del cuerpo o del placer.
  • Explorar y ampliar la capacidad de sentir y disfrutar.
  • Reconectar con el cuerpo y comprender qué limita o expande el placer.
  • Dificultades con la excitación, el orgasmo o la respuesta sexual.
  • Cambios en la libido o fluctuaciones del deseo.
  • Sensibilidad corporal reducida o desconexión entre cuerpo, emoción y mente.
  • Buscar mayor sensación de seguridad en el contacto íntimo.
  • Dificultad para expresar límites o deseos.
  • Mejorar la comunicación íntima y erótica.
  • Presión por el desempeño o autoexigencia sexual.
  • Aprender a escuchar y respetar el ritmo del cuerpo.
  • Miedo a la intimidad o al contacto físico.
  • Incomodidad o inseguridad en la sexualidad compartida.
  • Explorar la sexualidad en vínculo(s) desde la presencia y la escucha.
  • Profundizar la conexión íntima y erótica en la experiencia compartida.
  • Sentimientos de vergüenza y culpa.
  • Procesar experiencias traumáticas, incluidas violencias sexuales.
  • Dolor emocional asociado a la sexualidad o la intimidad.
  • Respuestas automáticas o desencadenantes en contextos íntimos.
  • Integración de trauma colectivo y ancestral en la vivencia sexual.
  • Recuperar el placer tras cirugías, cicatrices o cambios corporales.
  • Explorar o clarificar la orientación sexual.
  • Comprender y validar la identidad de género.
  • Vivir la sexualidad desde la autenticidad, la autoescucha y el consentimiento interno.

Recuerda que esta es una lista de posibles temas para explorar, no necesitas encajar en ninguna categoría, si tienes alguna duda, contáctame. 

Si te interesa puedes explorar más del instituto Soma Intimacy del que hago parte en www.somaintimacy.com

Scroll al inicio